press Enter to searchShowing all results:No products found.
da de di – poesía visual
Carlos Montes de Oca + Guillermo Daghero
6 de October al 6 de December de 2026 Headquarters Santiago
da de di
poesía visual
Guillermo Daghero
Carlos Montes de Oca
06 de octubre de 2026
Die Ecke arte contemporáneo reúne por primera vez a los artistas visuales Carlos Montes de Oca (Concepción, Chile, 1960) y Guillermo Daghero (Córdoba, Argentina, 1967) en una exhibición en torno a la poesía visual, la cual se define como una práctica artística que juega con la combinación de lenguaje verbal e imagen, los cuales se relacionan para producir un nuevo significado que surge tanto de lo que se lee como de lo que se ve.
La muestra a su vez forma parte de SAFA, Santiago Festival de las Artes, la primera semana del arte en Santiago, un evento de seis días que transforma la ciudad en un circuito artístico abierto al público. La exhibición se inaugura el día martes 06 de octubre a las 19 hr.
La muestra consta de la obra Letras alborotadas de Montes de Oca, 20 piezas de metal, hilo y cartón instaladas a muro, y la obra ENSAYOS de Daghero, una serie de 49 obras en látex acrílico sobre papel.
La poesía visual en las artes visuales es una manifestación artística que puede entenderse como un punto de encuentro que combina palabras, imágenes, formas, colores, tipografías y composición espacial para construir un significado. A diferencia de la poesía tradicional, en la cual predomina la dimensión verbal, en la poesía visual la disposición gráfica de los elementos también comunica y forma parte del contenido de la obra. En las artes visuales, puede entenderse como un punto de encuentro entre literatura, diseño y artes plásticas, donde texto e imagen se integran para producir una experiencia estética y conceptual.
Poesía Visual – Chile / Argentina
En Chile existe una tradición particularmente rica de poesía visual y experimental que se desarrolla desde las vanguardias de comienzos del siglo XX y adquiere especial fuerza desde las décadas de 1960 y 1970. Entre los exponentes más significativos destacan Vicente Huidobro (1893–1948) con sus “poemas pintados” y caligramas que integraron texto, imagen y composición espacial, anticipando formas posteriores de poesía visual en Chile. Guillermo Deisler (1940–1995), una de las figuras centrales de la poesía visual chilena, trabajó con tipografía, grabado, imagen, collage y libro de artista. Su proyecto editorial Ediciones Mimbre y posteriormente la revista internacional UNI/vers(;) fueron muy importantes para la difusión de la poesía visual y experimental. Juan Luis Martínez (1942–1993) es fundamental por obras como La nueva novela (1977), donde el poema deja de ser solamente texto y se transforma en un objeto compuesto por palabras, imágenes, diagramas, fotografías, juegos tipográficos y dispositivos conceptuales. Nicanor Parra (1914–2018) aunque no se define exclusivamente como poeta visual, sus Artefactos y otros trabajos de poesía experimental ampliaron radicalmente la relación entre palabra, imagen, objeto y comunicación gráfica. Carmen Berenguer (1946–2024) desarrolló una escritura experimental que incorporó recursos visuales y materiales, particularmente vinculados con la ciudad, la cultura popular y el contexto político de los años ochenta. Gonzalo Millán (1947–2006) exploró las relaciones entre escritura, imagen y estructura visual, formando parte de la renovación experimental de la poesía chilena. Hernán Meschi y Gregorio Berchenko son también nombres relevantes dentro de la vertiente específicamente experimental y visual de la poesía chilena.
Por otra parte, en Argentina la poesía visual tiene una historia especialmente vinculada con las vanguardias artísticas, el arte experimental, la gráfica, el arte correo y la expansión del lenguaje hacia el espacio visual. Aparece un núcleo histórico particularmente importante de exponentes en las décadas de 1960 y 1970: Edgardo Antonio Vigo (1928–1997) es probablemente la figura central de la poesía visual argentina. Desde La Plata impulsó la revista Diagonal Cero (1962–1969) y el movimiento Diagonal Cero. Su trabajo incorporó poesía visual, poesía concreta, objetos, acciones y publicaciones experimentales.
Un hito fundamental se da en 1969, cuando Vigo organizó la Expo/Internacional de Novísima Poesía/69 en el Instituto Torcuato Di Tella. La muestra entendía la poesía de manera amplia: incluía poesía visual, concreta, sonora, objetual y acciones, por lo que constituye un momento clave para entender cómo la poesía comenzó a desbordar el formato tradicional del poema en Argentina. La exposición reunió más de 150 obras de 132 artistas de 15 países. Luis Pazos (1940–2024), junto a Jorge de Luján Gutiérrez y Omar Gancedo fueron integrantes del movimiento Diagonal Cero junto a Vigo. Juan Carlos Romero (1931–2017) fue grabador, artista conceptual y poeta visual y exploró la tipografía como forma visual, la repetición y fragmentación de letras y la relación entre lenguaje, gráfica y espacio. Desde fines de los años noventa impulsó además publicaciones dedicadas a la poesía visual, entre ellas Dos de Oro, Vortex y La Tzara. Mirtha Dermisache (1940–2012) desarrolló una obra radical basada en grafismos ilegibles que parecen escritura sin ser lenguaje verbal convencional. Su producción resulta fundamental para comprender la poesía visual y la exploración de los límites entre escritura, dibujo y comunicación. León Ferrari (1920–2013), aunque su producción es mucho más amplia que la poesía visual, sus investigaciones sobre escritura, caligrafía, signos, dibujos y lenguaje lo convierten en una figura fundamental de la experimentación visual argentina.
Es importante señalar que no todos estos artistas se autodefinieron exclusivamente como “poetas visuales”. En Argentina la práctica se desarrolló en una zona de cruce entre poesía experimental, artes visuales, gráfica, conceptualismo, performance y arte correo. De hecho, la exposición sobre poesía visual titulada Qué cosa, la poesía visual? (2023) en el Centro Cultural Kirchner en Buenos Aires, curada por Guillermo Daghero, reunió precisamente a Vigo, Romero, Dermisache, Ferrari y otros artistas dentro de esta tradición expandida.
da de di
poesía visual
Carlos Montes de Oca participa con Letras alborotadas (1996-2026).
El proyecto se inicia en 1996 con la recolección de ciertos objetos mínimos e insignificantes que van apareciendo por las calles de la ciudad y que con el tiempo se han ido agrupando en un apronte de abecedario o de formas diversas en reemplazo de la escritura.
Así cada objeto convertido en palabra o letra va sustituyendo el abecedario para emitir nuevos sonidos como si fueran siguiendo rastros perdidos del hablante en la hoja de papel o en cualquier rincón del ciberespacio tratando de descifrar un plano: cada signo una letra cada letra un poema.
Solo un instante quieto, atrapado para generar una nueva frase o conjugación a partir de estos elementos encontrados y que obedecen a un recorrido arbitrario por este trazado urbano.
Inicialmente una abstracción nos remite a un hecho concreto, la palabra, el signo, a veces una simple señal ocupa el lugar y reemplazan a la cosa material. Ahora se ha invertido el proceso, la materia reemplaza tanto a la palabra como a las letras.
Son trozos de un camino entre el color, la mancha y su impronta en el tiempo, fragmentos de historia que se van hilvanando hasta constituirse en señas de algo, en representaciones breves y efímeras. Con estos materiales de construcción nos aventuramos en una especie de registro, pero también un ensayo por los entramados que han sido recogidos desde la experiencia que tal vez nos lleve lentamente fuera de todo recuerdo.
Puede constituirse en un paisaje ausente de toda demarcación o en paréntesis. Pero este mínimo gesto nos va alejando de la materia y desplazando hacia lo liviano. Solo ideas y objetos en dispersión como vaciamiento de lugar. Frente a la relación de las cosas nos acude la sensación de indefensión, ocasionando, además, cierto vacío y perplejidad propios del plantearse ante otros signos.
Por su parte, Guillermo Daghero presenta sus ENSAYOS en versión completa (2021/2024). Retomando un trabajo realizado en 2021 a partir de la herencia materna de unos mapas del territorio argentino publicados por el diario La Prensa en 1932/33, que se encontraban en la casa de su abuela. Volviendo sobre ellos, Daghero relata: “Retomando estos ensayos visuales, que en parte fueron expuestos en ArteBA 2021, aprovecho el momento para actualizar su idea y restaurar su estado inicial (reparar su materialidad, sacar de juego algunas láminas y resignificar su contenido con algunas señas y marcas que obedecen al paso del tiempo).
Insisto en el haber dado con estos mapas familiares y a través de distintas y variadas intervenciones de orden poético experimental, haberles impreso una forma de diálogo con el pasado (conversación y encuentro a base de imágenes móviles, lugares que si bien fijos, no dejan de moverse y transformarse). Este diálogo parte de la familia materna que hacía del diario un documento y, por ende, un archivo y de una geografía argentina que se sintetiza en una función poética, donde la poesía pasa por un ícono, la poesía como algo que no necesita ser escrita ni que referencie un mundo con palabras sino con figuras sueltas como sentidos o sin sentidos del camino. La poesía actuando como un emisor disperso y de ocasión; una sintaxis, un aviso, una forma significativa a veces.
Desde su fondo geográfico, los ensayos actúan como un poema proceso, o más bien, como un poema en proceso constante: si bien son formas más o menos concretas y fijas, no tienen una única lectura, no tienen de dónde agarrarse para llegar a un mismo sitio, no hay atajos, pueden verse perdidos y solos en su accionar y el ensayo activa la idea de asociar libre cada referencia ahí donde no hay una voz que diga, hable o teja palabras. Hay invención y fragmentos. Hay formas que aparentan otras formas, hay signos, números y letras sueltas. Hay en toda esta práctica y armazón, un hacerlos uno por uno, pintando a partir de un molde en lápiz, siguiendo una línea y un pulso que no exige más que plasmar una forma, al mismo tiempo que entro en diálogo con cosas perdidas, que no están y tampoco sé en qué forma estuvieron. Dar letra, dar motivo, ensayar con esas formas el poema, posibilitarlo, intentarlo, dejarlo, hacerlo ver y significar, esa es la cuestión, esa es la cuestión de por donde pasa lo visual del poema.
Este juego de lenguajes que empecé a mediados de los 90, y que tuvo su inicio circulatorio por vías del artecorreo y después con obras desplegables que viajan conmigo o en propuestas generadas por la galería el Gran Vidrio en su momento, lo sigo jugando e intenta ir más lejos en su juego, en su exposición y en sus lecturas. Estas combinaciones entre lo verbal, plástico y mental de cada lámina, se acercan al ¨je dans le jeu¨, frase que Julien Blaine utilizara para designar los gestos necesarios de la poesía visual como aventura de transformación tipográfica y por donde puede dispersarse un yo, dejando algunas marcas sobre la superficie de un tan frágil papel que se pone en juego.
Que se llamen ensayos visuales y no poemas visuales, es justamente haber llegado a esa síntesis después de atravesar distintas experimentaciones con el lenguaje y porque es difícil (en este caso) presentarlos directamente como poemas visuales (vengo y correspondo a la práctica experimental de la poesía en cualquiera de sus materializaciones y encuentro o resumo en éstos ensayos una serie de abreviaturas representadas por formas negras que conversan _algunas veces_, con líneas y palabras de fondo (cartografía/tierra que deja entrever regiones de un país), lo significa una forma de hacer poesía.
“A grandes rasgos, que el lenguaje se juegue”.
Die Ecke arte contemporáneo ha trabajado por poner en relevo la poesía visual a través de proyectos expositivos y editoriales, tales como la muestra colectiva “Escrituras Visuales” (2018), la muestra individual de Carlos Montes de Oca “Sólo Imágenes” (sede Barcelona, 2021), la producción y lanzamiento de la publicación “A la pata coja” (2024) del poeta Jaime Quezada con diseño editorial de Guillermo Deisler, entre otras iniciativas.
CARLOS MONTES DE OCA (Concepción, Chile, 1960)
Licenciado en Arte en Universidad de Chile, con estudios en filosofía, diseño y Comunicación audiovisual. Desde fines de la década de los 90 se ha dedicado a desarrollar proyectos como curador independiente tanto de artistas jóvenes como de otras generaciones. La obra de Montes de Oca está rodeada de objetos y palabras desde sus comienzos en los años 90. Su participación en las redes de Arte Postal en los 80 genera intercambio con artistas de todo el mundo, en particular con Guillermo Desiler, Eduardo Antonio Vigo y Clemente Padín para realizar en Chile una gran exposición de Mail Art en 1990.
En 1986 ingresa a la carrera Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba y en Salud Mental se forma en Estrategias Terapéuticas No-Convencionales (año 1993, hospital Neuropsiquiátrico Provincial León Morra, Córdoba y en el mismo año, como parte de tal formación cursa Plástica Experimental en la escuela de Artes y Estética en la escuela de Filosofía de la UNC). En 1998/99 asiste a las clases abiertas de Locura y Vínculo Social dirigida Françoise Davoine en el Centre d´Étude de Mouvements Sociaux en L´École des Hautes Etudes en Sciences Sociales (EHESS), París; Asiste al ciclo de Conférences 1999, Centre d´Étude de L´Expression, Grand amphiteatre de la CMME, Clínique des Maladies Mentales el de l´Encephale, Université René Descartes V.UFR, Cochin Port-Royal, París, Francia. En 2021 hace la Diplomatura de Arte y Transformación Social en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Córdoba, Argentina.
La muestra da de di forma parte de SAFA, Santiago Festival de las Artes, organizado por Fundación Antenna. Conoce la programación completa, detalles y horarios ensafa.cl, y en el Instagram@safa_stgo.
da de di – poesía visual
Carlos Montes de Oca + Guillermo Daghero6 de October al 6 de December de 2026
Headquarters Santiago
da de di
poesía visual
Guillermo Daghero
Carlos Montes de Oca
06 de octubre de 2026
Die Ecke arte contemporáneo reúne por primera vez a los artistas visuales Carlos Montes de Oca (Concepción, Chile, 1960) y Guillermo Daghero (Córdoba, Argentina, 1967) en una exhibición en torno a la poesía visual, la cual se define como una práctica artística que juega con la combinación de lenguaje verbal e imagen, los cuales se relacionan para producir un nuevo significado que surge tanto de lo que se lee como de lo que se ve.
La muestra a su vez forma parte de SAFA, Santiago Festival de las Artes, la primera semana del arte en Santiago, un evento de seis días que transforma la ciudad en un circuito artístico abierto al público. La exhibición se inaugura el día martes 06 de octubre a las 19 hr.
La muestra consta de la obra Letras alborotadas de Montes de Oca, 20 piezas de metal, hilo y cartón instaladas a muro, y la obra ENSAYOS de Daghero, una serie de 49 obras en látex acrílico sobre papel.
La poesía visual en las artes visuales es una manifestación artística que puede entenderse como un punto de encuentro que combina palabras, imágenes, formas, colores, tipografías y composición espacial para construir un significado. A diferencia de la poesía tradicional, en la cual predomina la dimensión verbal, en la poesía visual la disposición gráfica de los elementos también comunica y forma parte del contenido de la obra. En las artes visuales, puede entenderse como un punto de encuentro entre literatura, diseño y artes plásticas, donde texto e imagen se integran para producir una experiencia estética y conceptual.
Poesía Visual – Chile / Argentina
En Chile existe una tradición particularmente rica de poesía visual y experimental que se desarrolla desde las vanguardias de comienzos del siglo XX y adquiere especial fuerza desde las décadas de 1960 y 1970. Entre los exponentes más significativos destacan Vicente Huidobro (1893–1948) con sus “poemas pintados” y caligramas que integraron texto, imagen y composición espacial, anticipando formas posteriores de poesía visual en Chile. Guillermo Deisler (1940–1995), una de las figuras centrales de la poesía visual chilena, trabajó con tipografía, grabado, imagen, collage y libro de artista. Su proyecto editorial Ediciones Mimbre y posteriormente la revista internacional UNI/vers(;) fueron muy importantes para la difusión de la poesía visual y experimental. Juan Luis Martínez (1942–1993) es fundamental por obras como La nueva novela (1977), donde el poema deja de ser solamente texto y se transforma en un objeto compuesto por palabras, imágenes, diagramas, fotografías, juegos tipográficos y dispositivos conceptuales. Nicanor Parra (1914–2018) aunque no se define exclusivamente como poeta visual, sus Artefactos y otros trabajos de poesía experimental ampliaron radicalmente la relación entre palabra, imagen, objeto y comunicación gráfica. Carmen Berenguer (1946–2024) desarrolló una escritura experimental que incorporó recursos visuales y materiales, particularmente vinculados con la ciudad, la cultura popular y el contexto político de los años ochenta. Gonzalo Millán (1947–2006) exploró las relaciones entre escritura, imagen y estructura visual, formando parte de la renovación experimental de la poesía chilena. Hernán Meschi y Gregorio Berchenko son también nombres relevantes dentro de la vertiente específicamente experimental y visual de la poesía chilena.
Por otra parte, en Argentina la poesía visual tiene una historia especialmente vinculada con las vanguardias artísticas, el arte experimental, la gráfica, el arte correo y la expansión del lenguaje hacia el espacio visual. Aparece un núcleo histórico particularmente importante de exponentes en las décadas de 1960 y 1970: Edgardo Antonio Vigo (1928–1997) es probablemente la figura central de la poesía visual argentina. Desde La Plata impulsó la revista Diagonal Cero (1962–1969) y el movimiento Diagonal Cero. Su trabajo incorporó poesía visual, poesía concreta, objetos, acciones y publicaciones experimentales.
Un hito fundamental se da en 1969, cuando Vigo organizó la Expo/Internacional de Novísima Poesía/69 en el Instituto Torcuato Di Tella. La muestra entendía la poesía de manera amplia: incluía poesía visual, concreta, sonora, objetual y acciones, por lo que constituye un momento clave para entender cómo la poesía comenzó a desbordar el formato tradicional del poema en Argentina. La exposición reunió más de 150 obras de 132 artistas de 15 países. Luis Pazos (1940–2024), junto a Jorge de Luján Gutiérrez y Omar Gancedo fueron integrantes del movimiento Diagonal Cero junto a Vigo. Juan Carlos Romero (1931–2017) fue grabador, artista conceptual y poeta visual y exploró la tipografía como forma visual, la repetición y fragmentación de letras y la relación entre lenguaje, gráfica y espacio. Desde fines de los años noventa impulsó además publicaciones dedicadas a la poesía visual, entre ellas Dos de Oro, Vortex y La Tzara. Mirtha Dermisache (1940–2012) desarrolló una obra radical basada en grafismos ilegibles que parecen escritura sin ser lenguaje verbal convencional. Su producción resulta fundamental para comprender la poesía visual y la exploración de los límites entre escritura, dibujo y comunicación. León Ferrari (1920–2013), aunque su producción es mucho más amplia que la poesía visual, sus investigaciones sobre escritura, caligrafía, signos, dibujos y lenguaje lo convierten en una figura fundamental de la experimentación visual argentina.
Es importante señalar que no todos estos artistas se autodefinieron exclusivamente como “poetas visuales”. En Argentina la práctica se desarrolló en una zona de cruce entre poesía experimental, artes visuales, gráfica, conceptualismo, performance y arte correo. De hecho, la exposición sobre poesía visual titulada Qué cosa, la poesía visual? (2023) en el Centro Cultural Kirchner en Buenos Aires, curada por Guillermo Daghero, reunió precisamente a Vigo, Romero, Dermisache, Ferrari y otros artistas dentro de esta tradición expandida.
da de di
poesía visual
Carlos Montes de Oca participa con Letras alborotadas (1996-2026).
El proyecto se inicia en 1996 con la recolección de ciertos objetos mínimos e insignificantes que van apareciendo por las calles de la ciudad y que con el tiempo se han ido agrupando en un apronte de abecedario o de formas diversas en reemplazo de la escritura.
Así cada objeto convertido en palabra o letra va sustituyendo el abecedario para emitir nuevos sonidos como si fueran siguiendo rastros perdidos del hablante en la hoja de papel o en cualquier rincón del ciberespacio tratando de descifrar un plano: cada signo una letra cada letra un poema.
Solo un instante quieto, atrapado para generar una nueva frase o conjugación a partir de estos elementos encontrados y que obedecen a un recorrido arbitrario por este trazado urbano.
Inicialmente una abstracción nos remite a un hecho concreto, la palabra, el signo, a veces una simple señal ocupa el lugar y reemplazan a la cosa material. Ahora se ha invertido el proceso, la materia reemplaza tanto a la palabra como a las letras.
Son trozos de un camino entre el color, la mancha y su impronta en el tiempo, fragmentos de historia que se van hilvanando hasta constituirse en señas de algo, en representaciones breves y efímeras. Con estos materiales de construcción nos aventuramos en una especie de registro, pero también un ensayo por los entramados que han sido recogidos desde la experiencia que tal vez nos lleve lentamente fuera de todo recuerdo.
Puede constituirse en un paisaje ausente de toda demarcación o en paréntesis. Pero este mínimo gesto nos va alejando de la materia y desplazando hacia lo liviano. Solo ideas y objetos en dispersión como vaciamiento de lugar. Frente a la relación de las cosas nos acude la sensación de indefensión, ocasionando, además, cierto vacío y perplejidad propios del plantearse ante otros signos.
Por su parte, Guillermo Daghero presenta sus ENSAYOS en versión completa (2021/2024). Retomando un trabajo realizado en 2021 a partir de la herencia materna de unos mapas del territorio argentino publicados por el diario La Prensa en 1932/33, que se encontraban en la casa de su abuela. Volviendo sobre ellos, Daghero relata: “Retomando estos ensayos visuales, que en parte fueron expuestos en ArteBA 2021, aprovecho el momento para actualizar su idea y restaurar su estado inicial (reparar su materialidad, sacar de juego algunas láminas y resignificar su contenido con algunas señas y marcas que obedecen al paso del tiempo).
Insisto en el haber dado con estos mapas familiares y a través de distintas y variadas intervenciones de orden poético experimental, haberles impreso una forma de diálogo con el pasado (conversación y encuentro a base de imágenes móviles, lugares que si bien fijos, no dejan de moverse y transformarse). Este diálogo parte de la familia materna que hacía del diario un documento y, por ende, un archivo y de una geografía argentina que se sintetiza en una función poética, donde la poesía pasa por un ícono, la poesía como algo que no necesita ser escrita ni que referencie un mundo con palabras sino con figuras sueltas como sentidos o sin sentidos del camino. La poesía actuando como un emisor disperso y de ocasión; una sintaxis, un aviso, una forma significativa a veces.
Desde su fondo geográfico, los ensayos actúan como un poema proceso, o más bien, como un poema en proceso constante: si bien son formas más o menos concretas y fijas, no tienen una única lectura, no tienen de dónde agarrarse para llegar a un mismo sitio, no hay atajos, pueden verse perdidos y solos en su accionar y el ensayo activa la idea de asociar libre cada referencia ahí donde no hay una voz que diga, hable o teja palabras. Hay invención y fragmentos. Hay formas que aparentan otras formas, hay signos, números y letras sueltas. Hay en toda esta práctica y armazón, un hacerlos uno por uno, pintando a partir de un molde en lápiz, siguiendo una línea y un pulso que no exige más que plasmar una forma, al mismo tiempo que entro en diálogo con cosas perdidas, que no están y tampoco sé en qué forma estuvieron. Dar letra, dar motivo, ensayar con esas formas el poema, posibilitarlo, intentarlo, dejarlo, hacerlo ver y significar, esa es la cuestión, esa es la cuestión de por donde pasa lo visual del poema.
Este juego de lenguajes que empecé a mediados de los 90, y que tuvo su inicio circulatorio por vías del artecorreo y después con obras desplegables que viajan conmigo o en propuestas generadas por la galería el Gran Vidrio en su momento, lo sigo jugando e intenta ir más lejos en su juego, en su exposición y en sus lecturas. Estas combinaciones entre lo verbal, plástico y mental de cada lámina, se acercan al ¨je dans le jeu¨, frase que Julien Blaine utilizara para designar los gestos necesarios de la poesía visual como aventura de transformación tipográfica y por donde puede dispersarse un yo, dejando algunas marcas sobre la superficie de un tan frágil papel que se pone en juego.
Que se llamen ensayos visuales y no poemas visuales, es justamente haber llegado a esa síntesis después de atravesar distintas experimentaciones con el lenguaje y porque es difícil (en este caso) presentarlos directamente como poemas visuales (vengo y correspondo a la práctica experimental de la poesía en cualquiera de sus materializaciones y encuentro o resumo en éstos ensayos una serie de abreviaturas representadas por formas negras que conversan _algunas veces_, con líneas y palabras de fondo (cartografía/tierra que deja entrever regiones de un país), lo significa una forma de hacer poesía.
“A grandes rasgos, que el lenguaje se juegue”.
Die Ecke arte contemporáneo ha trabajado por poner en relevo la poesía visual a través de proyectos expositivos y editoriales, tales como la muestra colectiva “Escrituras Visuales” (2018), la muestra individual de Carlos Montes de Oca “Sólo Imágenes” (sede Barcelona, 2021), la producción y lanzamiento de la publicación “A la pata coja” (2024) del poeta Jaime Quezada con diseño editorial de Guillermo Deisler, entre otras iniciativas.
CARLOS MONTES DE OCA (Concepción, Chile, 1960)
Licenciado en Arte en Universidad de Chile, con estudios en filosofía, diseño y Comunicación audiovisual. Desde fines de la década de los 90 se ha dedicado a desarrollar proyectos como curador independiente tanto de artistas jóvenes como de otras generaciones. La obra de Montes de Oca está rodeada de objetos y palabras desde sus comienzos en los años 90. Su participación en las redes de Arte Postal en los 80 genera intercambio con artistas de todo el mundo, en particular con Guillermo Desiler, Eduardo Antonio Vigo y Clemente Padín para realizar en Chile una gran exposición de Mail Art en 1990.
GUILLERMO DAGHERO (Oliva, Córdoba, Argentina, 1967)
En 1986 ingresa a la carrera Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba y en Salud Mental se forma en Estrategias Terapéuticas No-Convencionales (año 1993, hospital Neuropsiquiátrico Provincial León Morra, Córdoba y en el mismo año, como parte de tal formación cursa Plástica Experimental en la escuela de Artes y Estética en la escuela de Filosofía de la UNC). En 1998/99 asiste a las clases abiertas de Locura y Vínculo Social dirigida Françoise Davoine en el Centre d´Étude de Mouvements Sociaux en L´École des Hautes Etudes en Sciences Sociales (EHESS), París; Asiste al ciclo de Conférences 1999, Centre d´Étude de L´Expression, Grand amphiteatre de la CMME, Clínique des Maladies Mentales el de l´Encephale, Université René Descartes V.UFR, Cochin Port-Royal, París, Francia. En 2021 hace la Diplomatura de Arte y Transformación Social en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), Córdoba, Argentina.
La muestra da de di forma parte de SAFA, Santiago Festival de las Artes, organizado por Fundación Antenna. Conoce la programación completa, detalles y horarios en safa.cl, y en el Instagram @safa_stgo.
OTHER EXHIBITIONS IN 2026
COPELLO VIDEO PERFORMANCES 1980 – 1993
Francisco Copello
23 de June - 31 de August | Sede Santiago
REVIEWS OF EXHIBITIONS IN OTHER YEARS: